Ayuntamiento de Medina Sidonia

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Reseña Histórica

Prehistoria

El territorio de la actual ciudad de Medina Sidonia constituye, por razones variadas, parte de un espacio histórico de gran importancia, tanto en la Prehistoria como en la Historia del Sur de la provincia de Cádiz.

El Cerro del Castillo y el Cerro de las Madres, en relación a los cuales se organizará el núcleo urbano principal de la localidad, se encuentran habitados sin solución de continuidad desde la Protohistoria, y el primero de ellos fue germen, desde ese mismo período histórico, de una entidad urbana y cívica.

Este papel histórico regional de la ciudad y su territorio, y su ubicación privilegiada para la defensa y el control de un fértil y estratégico espacio, han convertido a Medina Sidonia en una de las poblaciones con más monumentos y más riqueza arqueológica de la provincia de Cádiz.

Este territorio hubo de ser ya conocido y frecuentado desde las primeras etapas de la Prehistoria, si bien la investigación sistemática sobre este poblamiento inicial aún está por hacer y se desconoce su registro concreto en este término municipal de Medina Sidonia.

Este ámbito espacial está enmarcado en la zona más meridional de la Península donde hay importantes evidencias de la ocupación de grupos de cazadores-recolectores durante el Pleistoceno, y que es objeto igualmente de debate como una de las vías del primer poblamiento de Europa desde África, a través del Estrecho de Gibraltar.

Las investigaciones en entornos próximos, la Comarca de la Janda y Campo de Gibraltar, así como en valles fluviales, como los del Guadalete o del Palmones, demuestran la existencia de estos primeros asentamientos en el Paleolítico Inferior. El estudio de las áreas de aprovisionamiento o consumo de los recursos naturales, tanto bióticos como abióticos, del registro material en su contexto estratigráfico, permitirían el conocimiento sobre las ocupaciones y movilidad de estos grupos en el territorio de Medina Sidonia, en un paisaje tan variado desde la campiña a la sierra y la cercanía de la costa.

La continuidad y características de este poblamiento durante el Pleistoceno final e inicios del Holoceno adolece igualmente de la falta de investigación. Los abrigos con arte rupestre en Benalup-Tarifa son testimonios cercanos de dicha continuidad. Igualmente desconocemos cómo fueron los asentamientos de los grupos neolíticos con una economía ya productora y su evolución posterior. Sin embargo se conservan interesantes testimonios de estas comunidades en el arte de los abrigos y en los conjuntos dolménicos de la comarca de la Janda.

Sobre la base de un poblamiento característico del Bronce Final –detectado hasta la fecha solamente en los yacimientos de El Berrueco y el Cerro de las Madres- hubo de constituirse en el solar de la actual Medina Sidonia una primera entidad urbana, Asido, expresión de una formación social propia de la Edad del Hierro, coprotagonista, a la par que Gadir y Asta, del proceso histórico de una región que se extendía desde las inmediaciones del Estrecho de Gibraltar hasta la desembocadura del Guadalquivir. Poco sabemos de esta etapa de la historia de Asido, ni de su territorio, ni de la ocupación y poblamiento del mismo, un desconocimiento que se sustenta en la carencia de investigaciones ad hoc y no, seguramente, en la inexistencia de asentamientos rurales y productivos dispersos por el territorio controlado desde su oppidum.

Colonización Fenicia

Aunque quiere la tradición, y cierta investigación, vincular el origen de Asido a la colonización fenicia, pocos argumentos sólidos hay hasta la fecha para ello. Se funda particularmente esta hipótesis en el topónimo y su semejanza con la denominación de Sidón, ignorando que tal prefijo As-/Ast resulta habitual en el poblamiento coetáneo del territorio andaluz, como por ejemplo en la cercana Asta, o en Astigis. No es ajena sin embargo esta incipiente sociedad asidonense al influjo del cercano espacio semita y sus actividades de intercambio, alcanzando sus productos al núcleo y al territorio de la misma.

A pesar de su entidad histórica, las fuentes literarias clásicas alusivas a Asido son parcas. Se ignora desde esta perspectiva su devenir histórico durante la presencia Bárquida en el sur peninsular, pues ningún autor clásico se detiene en ello, sin embargo algunos de los yacimientos catalogados muestran una cultura material relacionada con este período, aunque a simple vista de escasa entidad. En cambio acuñó moneda con leyenda libiofenicia, lo cual conduce nuevamente a la existencia de un rol histórico significativo de la localidad, y a la limitación de los estudios actuales como causa de la falta de información. Cabe suponer para esta etapa la existencia de una explotación territorial –y los consecuentes asentamientos rurales vinculadas a la misma- articulada desde Asido, así como la presencia de elementos propios de la vigilancia, el control y la defensa del territorio, como se documentan en espacios y comunidades cercanas.

Al principio

Etapa Romana

La primera fase de la presencia romana en el territorio asidonense, la etapa republicana, puede caracterizarse, en el estado actual de la cuestión, de manera similar a la etapa púnica: escaso conocimiento; indicios de ocupación en determinados enclaves rurales; asentamientos posiblemente vinculados al control del territorio y su circulación. La información procedente de las excavaciones urbanas puede suplir en este caso las carencias manifestadas en el conocimiento del territorio.

Es Plinio (Nat. Hist. 3. 11) una de las fuentes que informa del carácter colonial de Asido Caesarina, adscrita al convento jurídico hispalense: Oppida Hispalensis conventus Celti, Axati, Arua, Canama, <N>aeva, Ilipa cognomine Ilpa, Italica et a laeva Hispal colonia cognomine Romulensis, ex adverso oppidum Osset quod cognominatur Iulia Constantia, Lucurgentum quod Iuli Genius, Orippo, Caura, Siarum, fluvius Maenuba, <Baeti> et ipse a dextro latere infusus. at inter aestuaria Baetis oppida Nabrissa cognomine Veneria et Colobana, coloniae Hasta quae Regia dicitur et in mediterraneo Asido quae Caesarina.

Su carácter municipal en estas fechas lo atestigua la epigrafía, así como la existencia de quattuorviri en su ordenamiento (CIL II, 1315). No hay acuerdo en otorgar el protagonismo de la creación de la colonia asidonense a César o Augusto. Además de los recientes hallazgos monumentales en el Cerro del Castillo, que pueden relacionarse con esta coyuntura histórica, no cabe duda de la actuación sobre el territorio de la ciudad, que hubo de conocer parcelación y asentamientos de colonos en sus tierras más fértiles generando yacimientos arqueológicos vinculados con la explotación agrícola, algunos de los  cuales son conocidos, como por ejemplo el denominado Cordones Sur.

La densidad de asentamientos rurales conocidos y catalogados se incrementa desde estas fechas. En época altoimperial, Asido Caesarina gozó de un gran auge urbanístico y social, tal y como lo demuestran los numerosos restos arqueológicos hallados en la urbs y su entorno inmediato, como bustos, togados, columnas, necrópolis, así como el espectacular Conjunto Hidráulico Romano, cuya red de cloacas, datada en el S. I d.C., ofrece en la actualidad más de 30 metros de galerías subterráneas, o el hallazgo de la Calzada Romana, identificada como el Cardus Maximus de la ciudad y construida con grandes losas de piedra, alcanzando esta vía urbana una anchura de casi 8 m.

Constituye los siglos primeros de la era una etapa de auge y desarrollo, bien documentada por las tareas de catalogación realizadas, pues a ella pertenecen buena parte de los bienes arqueológicos conocidos en el término.

El territorium asidonense fue en estas fechas limítrofe con el de Asta Regia, y con el gaditano, siendo posiblemente su límite suroriental el cauce y la desembocadura del actual río Barbate. Las circunstancias propias de la tardorromanidad otorgaron un nuevo papel histórico a la ciudad y su territorio. Frente a Gades, Asido se convierte en sede episcopal, y por la tanto en cabeza de la nueva circunscripción cristiana. Aunque en los asentamientos visitados han sido muy escasos los vestigios vinculados a esta etapa, se asiste al inicio de la implantación de las basílicas paleocristianas rurales en este espacio.

Tanto las actas conciliares (Egara, Hispalis, Toletum) como la epigrafía tardía atestiguan la presencia y la labor de sucesivos obispos, incidiendo no ya sobre la ciudad, sino sobre el territorio, pues la dispersión de los epígrafes fundacionales de los prelados asidonenses se localiza en diversas poblaciones hoy vecinas de Medina Sidonia.

Época Bizantina

El nuevo papel central en este espacio que adquiere Asido, por delante de Asta y Gades alcanza su mayor expresión durante el episodio de la constitución de la provincia bizantina de Spania. Assidone la denomina la fuente itineraria tardía del Ravennate (Rav. 317). En estas fechas la localidad será un bastión bizantino, y quedan vestigios escultóricos de esta etapa en la ciudad. Nada relacionado con este período se documenta en los sentamientos conocidos hasta la fecha en el término.

Esta condición de fortaleza bizantina acaba con los asaltos por parte de las tropas de Leovigildo que relata el Biclarense. La ciudad visigoda ha dejado también indicios escultóricos relacionados con una nueva edilicia, tanto en el casco histórico como en la Ermita de los Santos Mártires, de la cual destaca asimismo el epígrafe fundacional. Poca información se halla en los bienes estudiados que puedan remitir a esta cultura y período, salvo la necrópolis ubicada en el bien denominado Mesas de Algar. Sobre los procesos de asentamiento de elementos visigodos y su incidencia en el territorio, una de las  consecuencias lógicas del asalto a Assidone, no tenemos constancia fehaciente en el registro arqueológico del término.

Reseña histórica época árabe

Era Islámica

La islamización ulterior no sólo no acabó con la posición preferente de la ciudad, sino que le mantuvo como cabeza de la circunscripción territorial, la cora, de Medina Asidona, siendo ahora lógicamente cuando adquiere la ciudad el epíteto que conserva en la actualidad. Diversas son las alquerías identificadas en su territorio – Casa del Donadío, Cerro del Almendral, Casa del Cepillo, por ejemplo- indicadoras de una intensa ocupación y explotación andalusí de su espacio agrario. Ejemplo de su esplendor en esta etapa es la construcción de la fortaleza defensiva enclavada en la cota superior de la ciudad, de la que se conservan restos de sus muros y puertas fuertes, como la denominada Puerta de la Pastora.

Castillo Torrestrella
Castillo Torrestrella
Puente hundido
Puente hundido

Ocupación Cristiana

La ocupación cristiana de Medina Sidonia se produce en tiempos de Fernando III, en 1249, volviendo a caer bajo el control musulmán hasta 1267, cuando es definitivamente tomada por Alfonso X. Fruto de estos acontecimientos fue el habitual proceso de reparto de tierras entre los conquistadores y nuevos pobladores, conservándose un Libro del Repartimiento de la localidad datado en 1348. Nuevo proceso de colonización agraria vinculado a estos hechos históricos que suponen tanto la continuidad de muchas alquerías islámicas como la creación de nuevas cortijadas vinculadas con la explotación del agro. Numerosos son los bienes catalogados que muestran indicios de ocupación en esta etapa, aunque necesitan aún de un estudio cronológico más preciso. Desde los inicios de la Medina cristiana, la ciudad constituyó la sede de renombradas órdenes militares, como la Orden de Santiago y la Orden de Santa María de España.

Recibió durante años favores reales de Alfonso X El Sabio, así como de los monarcas que le sucedieron, como lo demuestra la magnifica colección diplomática (Cartas Pueblas, Privilegios Rodados y Cartas Plomadas) que se conserva en su Archivo Histórico Municipal desde el siglo XIII.

La villa sirvió y acogió a los Duques de Medina Sidonia desde el año 1440, cuando fue entregada a D. Juan de Guzmán, tercer Conde de Niebla y primer Duque de Medina Sidonia, recibiendo el título de Ciudad en 1472, de manos del Rey Enrique IV. Durante buena parte de la Edad Moderna la población fue nuevamente cabeza política de la comarca, integrada en el ducado de Medina Sidonia, que continuará hasta las Cortes de Cádiz, aunque es en realidad en 1837 cuando los señoríos son abolidos definitivamente.

De esta época perviven restos de construcciones señoriales, así como varios tramos del recinto amurallado cristiano, en el que se conservan tres de las cuatro puertas originales: el antes mencionado Arco de la Pastora, El Arco de Belén y la Puerta del Sol.

De los siglos posteriores nos han llegado edificios públicos, así como una rica arquitectura religiosa, cuyo máximo exponente se refleja en la Iglesia de Santa María La Mayor La Coronada. Esta riqueza patrimonial concentrada en el núcleo urbano, unida a una arquitectura de calidad, caracterizada por viviendas con profusión de portadas y cierros en su exterior y patios interiores con galerías sustentadas en pies de madera, conforma un Casco Antiguo cuya estructura urbana no solo se ha desarrollado de forma homogénea a lo largo de las distintas etapas históricas, sino que presenta en la actualidad un aspecto armónico y coherente con su entorno, manteniendo en todo momento la trama urbana y las tipologías arquitectónicas.

Al principio

Época Contemporánea

En 2001 Medina Sidonia fue declarada Bien de Interés Cultural en la categoría de Casco Histórico. La tradicional ocupación del espacio agrícola asidonense se atestigua en la profusión de bienes catalogados que indican su permanencia en la Edad Moderna, a los cuales se deben añadir otros elementos del paisaje, como los dos puentes, igualmente catalogados, relacionados con las principales vías de comunicación que atravesaron el municipio.

Los acontecimientos más destacados durante la Época Contemporánea en la localidad fueron: la ocupación de la misma por las tropas napoleónicas entre 1810 y 1812 y el establecimiento de su cuartel general en la llamada Villa Vieja, en el Cerro del Castillo; la construcción en 1837 de sendos edificios públicos en el Barrio de Santiago, el matadero y la alhóndiga, la creación del nuevo cementerio, el mercado de abasto y el Teatro; y la declaración en 1873 del Cantón Independiente de Medina Sidonia.

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FUENTE: CARTA ARQUEOLÓGICA DE MEDINA SIDONIA

Excmo. Ayuntamiento de Medina Sidonia, Plaza de España 1, 11170 Medina Sidonia (Cádiz). Teléfono 956 410 005